Estimado posible paciente, 

 

Seguramente si estás leyendo esto es porque no estás a gusto en tu cuerpo, seguramente has probado una o diez mil dietas para lograr tu mejor versión pero aún no lo has conseguido. De hecho, para algunos de vosotros esta será la cruz más dolorosa que lleváis arrastrando un largo tiempo de vuestra vida.

 

Te diré algo, el padecer algún trastorno de la conducta alimentaria o el no relacionarte bien con la comida es un dato lo suficientemente importante como para que esto sea algo de lo que debas preocuparte, responsabilizarte y tomar medidas cuanto antes. 

 

Además de los kilos de más o de menos, estoy convencida de que tienes una mochila llena de posibles riesgos para la salud o incluso alguna patología o molestia física ya diagnosticada. Y si no las tienes aún, es cuestión de tiempo. 

 

A su vez, a parte de los kilos físicos y riesgos para la salud, hay algo que se llama: amor propio, autoestima, felicidad, libertad, la satisfacción por las cosas bien hechas, el aprender a decir no, el priorizarse, el mimarse, el autocontrol, la alegría, la tranquilidad, el verse bien, las ganas de vivir y una larga lista de sentimientos, sensaciones y estados de ánimo que suelen escasear, ser el origen o estar lastimados cuando hay algún trastorno alimentario detrás. 

 

Por lo tanto, el aprender a poner la comida en su sitio podríamos decir que aporta: SALUD, BIENESTAR Y FELICIDAD. Me encantaría que ahora mismo alguien me contase si hay algo más importante en la vida que esto…

 

Debes saber que lo que quiero trabajar contigo no es bajar x kilos de cara a una boda o a un verano. No trabajo a hacer cualquier cosa a cualquier precio. No trabajo el centrarnos solo en gramos y en fechas límite. No trabajo las negociaciones ni las compensaciones. 

 

Yo lo que quiero trabajar contigo va más allá: trabajaré el que entiendas lo que te está pasando y el cómo funcionan tu cuerpo y tu mente, trabajaré el que abandones ese sentimiento de culpabilidad constante, el romper ese “quiero y no puedo”, trabajaré el que aprendas a priorizarte y te des el sitio que te mereces y trabajaré que la comida sea eso: el carburante de tu organismo, no un pasatiempo, premio, droga o castigo. 

 

En resumidas cuentas: trabajaré para que seas feliz.

 

Cuéntame tu caso y cuando quieras comenzamos a cambiar las cosas de la mano.

 

Espero tus noticias, 

 

Un abrazo, 

 

Ylenia.

 

"Si el problema no es el hambre, la comida no es la solución"

© Ylenia López-Llata

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